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Si queremos mantener en buen estado el césped natural y las plantas de nuestra terraza o jardín, es necesario regarlas de forma periódica. La manera tradicional de aplicarles agua es hacerlo de forma manual planta por planta y de forma diaria. Desde hace ya algunos años, el riego automático se ha convertido en la opción idónea para realizar esta tarea. A continuación, explicamos los principales beneficios y características del riego automático.

El riego automático es una forma de riego que permite la aplicación de agua de manera programada. El sistema se compone de diferentes tubos y accesorios para conectar el riego a todas las partes del jardín o terraza y un programador en el que configuramos diversos parámetros. En este sentido, existen diferentes tipos de programadores, desde los más sencillos para regular cantidad de agua y frecuencia de riego, hasta otros más desarrollados que incorporan sensores para detectar la necesidad de agua o no de las plantas.

Modelos y alternativas

Los dos tipos de riego automático más utilizados en el mantenimiento de terrazas y jardines son el riego por goteo y el riego por aspersión. El riego por goteo, o también conocido como gota a gota, permite suministrar en gotas el agua a cada una de las plantas. Generalmente es un sistema idóneo cuando la superficie a regar no tenga unas dimensiones muy extensas y cuando queramos una aplicación directa del riego sobre la planta.

Por otro lado, en el riego por aspersión se instalan varios aparatos, llamados aspersores, a lo largo del terreno, y se expulsa agua a todo el entorno de forma uniforme. Generalmente se utiliza en extensiones de terreno de mayores dimensiones.

En ambos casos se utilizan accesorios para graduar la cantidad de agua suministrada según las necesidades de cada planta.

Principales beneficios

El principal beneficio de tener un riego automático es que no tenemos que estar pendientes de aplicar el regado de forma manual ni de pensar en ello. El riego automático se programa previamente a las horas que escojamos para aplicar diariamente la dosis correcta de agua. Cuando nos vamos de fin de semana o de vacaciones, el riego automático sigue trabajando y eso nos permite no tener que depender de personas externas para realizar esta tarea.

El hecho de estar programado y siempre aplicar la dosis diaria de agua necesaria, permite por un lado extender la vida de las plantas y mantenerlas en buen estado. Y por otro lado también permite ahorrar agua, dado que cuando aplicamos el riego de forma manual siempre tendemos a regar en exceso. Este regado en exceso durante periodos largos de tiempo, representan muchos litros de agua que se aplican innecesariamente.

Y tú, ¿Quieres instalar césped o plantas en el exterior de tu vivienda y necesitas asesoramiento? Para cualquier consulta  puedes ponerte en contacto con nosotros a través de este link:

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