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Llega la época de invierno. Una época que trae las temperaturas más bajas del año y en la que cambiamos el tipo de actividades que realizamos, cambian nuestros patrones de comportamiento y hasta nuestros patrones de consumo. Es por tanto una época del año que provoca diversos cambios y en los que deberemos adaptar ligeramente algunas zonas del exterior de nuestra vivienda si no queremos renunciar a usarlas durante algunos meses.

En este sentido, la zona que mayor adaptación necesitaría si queremos usarla en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia, sería la zona de comedor exterior que tengamos en nuestra terraza o jardín. En función de si esta zona dispone ya o no de una cubierta superior, deberemos utilizar un cerramiento para el exterior para una parte o para todo el perímetro completo.

¿Para qué sirve un cerramiento en el exterior?

Un cerramiento en la zona exterior de la vivienda nos permitirá separar una zona concreta del resto del exterior para otorgarle un uso específico, al que siempre podremos darle una mayor adaptación a nuestros gustos o preferencias en cada momento.

Esta adaptación está principalmente relacionada con la variabilidad del clima y la temperatura. Mientras que fuera esté lloviendo o haga temperaturas relativamente frías, estos cerramientos en el exterior nos permiten utilizar el espacio independientemente de las condiciones externas. Todo ello es posible gracias a los materiales aislantes que incorporaremos a la estructura.

Así prolongaremos el uso de esta zona durante todo el año, y no únicamente en época de buenas temperaturas.

¿En qué consiste un cerramiento y qué tipos existen?

Como la propia palabra indica, un cerramiento consiste en la utilización de elementos verticales y/o horizontales con el objetivo de cerrar el perímetro de una zona y aislarla del exterior. En determinadas ocasiones podemos necesitar diferentes soluciones en función del tipo de cerramiento que vayamos a realizar. En este caso podemos, o bien:

  • Cerrar el perímetro completo, como generalmente sería el caso en una pérgola con cubierta estanca instalada en el exterior, ya sea fija o móvil.
  • Cerrar unos lados determinados, como sería el caso habitual de un porche, en el que la cobertura superior es una prolongación de la propia vivienda.
  • Cerrar un espacio por completo desde cero, en el que actualmente no tengamos nada, pero queramos habilitar una zona exterior para un uso similar al interior, generalmente utilizando un cerramiento con estructura de aluminio o de madera.

¿Qué tipo de material se suele utilizar para hacer este tipo de cerramiento?

Existen dos opciones muy comunes para realizar este tipo de cerramientos en el exterior. La primera de ellas, muy utilizada, es la de utilizar carpintería de aluminio con cristal, que puede ser mate o transparente.

Cerramiento con estructura de aluminio y cristal, con cubierta de cristal móvil

Por otro lado, también podemos optar por una segunda opción que consiste en utilizar cortinas de cristal. Estas también incorporar perfilería de aluminio en la zona superior e inferior, que sirven de soporte, y unas guías para correr las cortinas de un lado a otro.

Pérgola bioclimática con cerramiento de cortinas de cristal

Para hacer que estos cerramientos sean aislantes al exterior se necesita tener en cuenta varios aspectos. El primero es la importancia de la calidad de la carpintería de aluminio y la influencia de esta en el aislamiento correcto no de la zona.

El segundo es que los cristales necesitan incorporar el puente térmico. Es decir, la utilización de cristales con puente térmico debe ser una característica cuasi imprescindible si queremos lograr un buen aislamiento.

¿Qué complementos existen para la zona de un cerramiento en el exterior?

Una de las cosas que hay que tener en cuenta es la temperatura del interior. Aunque logremos aislar la zona del cerramiento, en días muy fríos o muy calurosos deberemos ayudarnos de los correspondientes aparatos para conseguir la temperatura idónea.

Algunas de estas opciones son:

  • Estufas de infrarrojos: Existen varios tipos, algunas acoplables a la propia estructura de la pérgola o el porche, y algunas móviles que podremos colocar en el lugar que queramos.
  • Aire acondicionado: Aparato de aire acondicionado como los que tenemos en el interior o portátiles.
  • Ventiladores: el ventilador de techo es una opción a incorporar en la estructura en casos específicos.

¿Cuáles son los principales aspectos que debemos tener en cuenta para elegir un cerramiento en el exterior?

Los aspectos que nos deberían ayudar a determinar qué tipo de cerramiento es la opción idónea para nuestro caso son varios. Algunos ejemplos son el tamaño y la cantidad de metros a cubrir en el exterior, las normativas del Ayuntamiento en el que se esté ubicada la vivienda, el uso específico que le queramos dar, …

Sabemos que no es fácil decidir el tipo de cerramiento y tener en cuenta todos los aspectos mencionados anteriormente. En Magnolia Exterior te acompañamos durante todo el proceso y nos encargamos de todo el proyecto, desde el diseño y elaboración inicial de la mejor propuesta en base a tus necesidades, hasta la ejecución final de la obra. Si necesitas nuestros servicios ponte en contacto con nosotros a través del siguiente link:

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