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La respuesta es sí, existen pérgolas que también protegen de la lluvia. La principal función de la pérgola es generalmente proteger del sol a una zona de la terraza o el jardín y permitirnos estar en ella en las épocas del año donde las temperaturas y el sol se proyectan con más fuerza.

Ahora bien, además de la protección solar existen algunas pérgolas que, a través de una cubierta reforzada y estanca, nos permiten protegernos también de la lluvia. El principal punto a favor al instalar una pérgola de este tipo es que independientemente del clima que haya en el exterior, siempre podremos utilizar esa zona para realizar cualquier actividad.

A continuación os damos cuatro pinceladas acerca de los principales tipos de pérgolas que además de actuar como protector solar, también lo pueden hacer de protector contra la lluvia:

Pérgola bioclimática

Tanto la estructura de la pérgola bioclimática como la cubierta son de aluminio, con las lamas fijadas en los extremos de la parte superior de la pérgola. Este tipo de pérgolas están equipadas con un sistema interno de evacuación de agua. Este sistema está oculto a lo largo de la estructura perimetral de la cubierta y la pequeña pendiente permite canalizar el agua y evacuarla por uno o varios postes, dependiendo de las dimensiones de la pérgola.


Ejemplo de pérgola bioclimática, con las lamas orientables para regular la incidencia de la luz solar sobre la zona cubierta

En cuanto a la incidencia de la luz solar sobre la zona cubierta, las lamas de aluminio se pueden girar con diferentes grados de inclinación en función de la luz solar que deseemos que incida en la zona cubierta. Por otro lado, la pérgola bioclimática es totalmente estanca cuando está cerrada, su accionamiento es motorizado y generalmente tiene la opción de incorporar un sensor de lluvia, que detecta el agua y cierra las lamas automáticamente.

Habitualmente se pueden incluir diversas opciones como screens en los laterales, cerrar perimetralmente con cortinas de cristal (estanquidad superior de la zona), incorporar iluminación interior o incluso añadir calefacción.

Ejemplo de pérgola bioclimática con cerramiento de cristal

Pérgola bioclimática retráctil

El funcionamiento de la pérgola retráctil es similar a de la pérgola bioclimática, en cuanto a que ambas están construidas de aluminio. La diferencia reside en las lamas del techo de la pérgola. Este tipo de pérgola permite optar por, o bien mantener las lamas en la cubierta y regular su inclinación, o bien recoger las lamas hacía uno de los extremos y liberar parte de la superficie del techo. El resto de funcionalidades y características son idénticas a la pérgola bioclimática.

Ejemplo de pérgola bioclimática retráctil

Una de las ventajas de este tipo de pérgola es que permite recogerse totalmente en un extremo y dejar el resto del espacio “a cielo abierto”. El accionamiento también es motorizado.

De igual modo que en la pérgola bioclimática, en algunos modelos podremos incluir diversas opciones como screens en los laterales, incorporar iluminación interior o incluso añadir calefacción.

Pérgola de cristal móvil

Otro tipo de pérgola a tener en cuenta es la pérgola de cubierta de cristal móvil, para la que habitualmente podremos escoger si montar un cristal transparente o uno translúcido. La movilidad del techo es normalmente hasta la mitad o dos-terceras partes de la superficie cubierta y la estructura necesita siempre cierta inclinación.

Lo que debemos tener en cuenta de este tipo de pérgolas de cristal (ya sean móviles o fijas) es la gran cantidad de luz solar que incide sobre la cubierta y que hace que no reste iluminación en el interior de la vivienda. Por otro lado, en la época de verano puede provocar un calentamiento excesivo de la superficie y, por consiguiente, una sensación agobiante de calor. Por este motivo, se recomienda poner un toldo debajo o encima de la cubierta para evitar lo que se conoce como “efecto invernadero” en la época de verano.

Pérgola con cubierta de PVC

Las pérgolas con cubierta de PVC son también una buena opción, aptas para lluvia moderada, tanto por el material resbaladizo como por la inclinación que se les aplica. Generalmente existe la opción de escoger entre un accionamiento manual o motorizado.

Pérgolas con cubierta fija

Ejemplo de pérgola con cubierta fija

En el caso de las pérgolas fijas, los materiales más utilizados para la cubierta son:

  • Madera; con tégola en la parte superior como protección de la lluvia.
  • Panel sándwich; generalmente fabricada de poliuretano con chapa metálica.
  • Cristal fijo.
  • De obra. En este caso, si se encuentra adosada a la fachada o a una pared se le denomina porche.

Este tipo de pérgolas requieren siempre construirse con cierta pendiente. Además, se pueden cerrar perimetralmente para conseguir un espacio totalmente estanco en el exterior, como por ejemplo montando puertas correderas en los laterales.

¿Cuál es la mejor pérgola con protección de lluvia?

En resumen, existen varios tipos de pérgolas que también nos permiten protegernos de la lluvia. En la mayoría de casos optaríamos por una pérgola bioclimática, ya sea normal o retráctil, dadas las diferentes posibilidades que nos permite, la graduación de la incidencia del sol sobre la zona y el tipo de estructura. Pero en algunas ocasiones y en función del presupuesto, también podríamos optar por otras opciones.

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