Skip to main content

Tal y como mencionábamos en el artículo titulado Tipos de tarima de exterior, la tarima de madera es un elemento que ha ganado popularidad en las terrazas y jardines de nuestro país a lo largo de los últimos años.

A la hora de colocar una tarima de madera en nuestro jardín o terraza, deberemos escoger entre tarima de madera sintética o tarima de madera natural. Ambas tienen sus pros y sus contras, pero lo cierto es que la mayoría de clientes hoy en día optan por la alternativa sintética, debido a que su aspecto ha ido evolucionando considerablemente hasta conseguir acabados similares a la natural, y debido a que no debemos aplicarle ningún tipo de mantenimiento.

En este post nos hemos centrado en la tarima de madera natural, sus características más importantes y los tipos más utilizados.

¿Cuáles son las principales características de una tarima de madera natural?

Las principales características de una tarima de madera natural son las siguientes:

Versatilidad de espacios

Atribuible a todo tipo de tarima, tanto la de madera natural como la sintética. Se trata de un tipo de suelo fácilmente adaptable a todos los tipos de espacios de un exterior, sea cual sea la magnitud y el tipo de decoración existente. El color de la madera nos recuerda a un entorno de naturaleza y eso facilita cualquier adaptación a un exterior.

Facilidad de instalación

La instalación de una tarima suele representar una menor dificultad que la instalación de otros tipos de suelos. Esto es así por la forma en la que se instala.

La instalación se realiza de forma elevada sobre un suelo o una solera existente, utilizando normalmente rastreles de pino. Si el suelo existente tiene la suficiente rigidez e inclinación (para evacuar el agua) y está en buen estado, se colocarán los rastreles con diferentes medidas sobre este suelo, para después colocar la tarima encima. De esta forma, la tarima quedará totalmente nivelada.

Por otro lado, si se desea instalar una tarima sobre un suelo no firme, es decir, un suelo de tierra o una zona de jardín, se recomienda hacer una solera encima y, posteriormente, llevar a cabo la instalación de la tarima de madera.

Calidez

El tono de la madera otorga al exterior una calidez que no podríamos conseguir con otros tipos de suelos, siendo este un efecto similar al del parquet en un interior.

Mantenimiento de la madera natural

Uno de los aspectos ya mencionados es la necesidad de mantenimiento periódico de la tarima de madera natural en el exterior. En función del tipo de madera, será necesario lijar y aplicar un lasur o aceite unas cuantas veces al año.

El mantenimiento es un factor clave a la hora de dividir entre los partidarios de una madera sintética y los de una madera natural. A las personas que prefieran no tener que destinar el tiempo y el dinero a esta tarea, la tarima de madera sintética será su elección y no tendrán ninguna duda. Mientras que las personas que consideren ese tiempo como una “inversión” para extender la durabilidad del material y, a la vez, les satisfaga poder ver el cambio de aspecto de la madera a medida que pasan los años, se decantarán por esta alternativa.

Hay que tener en cuenta que el mantenimiento de la madera natural va a suponer un coste. Si queremos destinar menos presupuesto y no nos importa, podemos comprar el producto y aplicarlo nosotros, además de lijar la madera. Si no fuese así, deberíamos contratar una empresa externa para que realice el mantenimiento y eso así supondría un coste mayor.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de escoger un tipo de madera u otra?

Dentro de las maderas naturales podemos encontrar diferentes tipos. Según la durabilidad del material y la zona a donde se deba instalar, será más conveniente una u otra.

Prácticamente todos los tipos de madera natural provienen de un origen tropical y suelen estar en riesgo a talas incontroladas en sus países de origen, debido a sus propiedades altamente resistentes y su bonito aspecto.

Un aspecto a tener en cuenta que representa una diferencia entre los diferentes tipos de madera natural es la forma en la que envejece cada material al paso de los años. El envejecimiento de la madera representa un cambio de color gradual a medida que pasa el tiempo. Estos cambios de color no representan un “empeoramiento” de la madera. Al contrario, muchas personas encuentran en esta evolución gradual del color de la madera natural algo especial y bello.

Principales tipos de madera natural para tarima

Madera de Ipe

Se trata de una madera muy resistente y elegante. Tiene un origen sud-americano y está considerada una de las mejores maderas para exterior. Presenta un color marrón cuyo tono se oscurece con el paso del tiempo. También se trata de una madera densa con resistencia al fuego, a la humedad y a los insectos.

Por otro lado, la madera de Ipe también es una madera algo escasa, lo que provoca que el precio sea comparativamente más alto que otras alternativas.

Madera de Teca

Con origen en Indonesia. Al inicio presenta un color dorado, pero con el paso del tiempo se vuelve grisáceo. Se trata de una madera altamente resistente para estar en el exterior. Resistente a los cambios meteorológicos, al agua y a los insectos.

Madera de Iroko

De origen africano, las propiedades son similares a la madera de Teca. El color de la madera es amarillento, aunque se oscurece a marrón con relativa facilidad ante la exposición al sol.

Así como la de Teca, es un tipo de madera altamente resistente al agua, humedad e insectos. Además, también existe cierta escasez por talas incontroladas en los países originarios.

Madera de Cumarú

También de origen sud-americano como la madera de Ipe, el color inicial del cumarú es amarillento con tonos rojizos, que tiende a grisáceo con el paso del tiempo. Al igual que el resto de maderas recomendadas para elementos de un exterior, se caracteriza por su resistencia.

Bambú

El Bambú tiene diversos orígenes, principalmente el sud-este asiático y América del sur. Estrictamente hablando, el bambú no se puede considerar una madera como tal, ya que proviene de una planta y no de un árbol, a diferencia del resto de materiales mencionados anteriormente. Aun así, para simplificarlo y dado que el uso final es el mismo, habitualmente se la cataloga como madera.

Este tipo de material está considerado como el más sostenible, dado que el hecho de provenir de una planta, genera una reproducción rápida del mismo. Dentro de las maderas naturales, es la que menos se ve afectada por los grandes cambios de temperatura, por lo que no se dilata ni contrae con el paso del tiempo. También destaca por su resistencia a la humedad y al sol.

Madera de Pino termotratado

Es un tipo de madera de origen europeo que presenta un color amarillo claro. Es un tipo de madera resistente, pero requiere de un mantenimiento periódico para lograr una mayor durabilidad. Es la opción más económica.

Ya sea una madera natural o una madera sintética, las propiedades de la tarima hacen que resulte un elemento muy interesante para ser incorporado en cualquier terraza o jardín. Si necesitas asesoramiento sobre este o cualquier otro tema relacionado con el exterior, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de este link:

Contacto