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Ahora que se aproxima la época de invierno y el frío, debemos empezar a pensar en las alternativas que tenemos para conseguir alargar al máximo el tiempo que pasamos en el exterior de nuestras viviendas y no tener que renunciar a seguir haciendo esas comidas y cenas que tanto nos gustan. En este artículo te contamos las principales opciones para calentar la terraza o el jardín durante el invierno.

Una de las opciones para lograr un mayor aprovechamiento del exterior durante los meses de frío es la de construir un cerramiento en el exterior que nos permite aislar un espacio concreto. Explicábamos las claves de los cerramientos en el exterior en este post.

Calefacción en el exterior

En la zona exterior de un jardín o una terraza podemos diferenciar entre dos tipos de área, el área al aire libre sin ningún tipo de estructura que la cobije, y el área exterior en la que se haya instalado algún tipo de cerramiento para proteger una zona concreta.

Dentro de un cerramiento probablemente no necesitaremos una calefacción tan potente como la que necesitaremos en una zona al aire libre. Esto es debido a que, mientras que la calor suministrada por una estufa colocada dentro de un cerramiento es más eficiente y se conserva en el ambiente, una estufa al aire libre debe colocarse cercana a la zona a dónde estén las personas para que provea de un calor directo sobre ellas.

Tanto si disponemos de una zona con cerramiento o no en el exterior de nuestra vivienda, existen diversas alternativas para calentar las distintas áreas. Sin embargo, la forma en la que esta calefacción se sienta en cada área será distinta, en función del tipo de área (cerrada o no) y en función del tipo de calefacción.

¿Podemos utilizar el mismo tipo de estufa de interior en el exterior?

Generalmente no podremos utilizar en el exterior el mismo tipo de estufa que utilizamos en el interior de la vivienda, principalmente por la necesidad de un aparato con una mayor potencia cuando estamos en un ambiente exterior.

Otro aspecto importante es que una gran parte de las estufas para exterior tienen una categoría IP, lo que significa que tienen cierta resistencia a la lluvia y, por tanto, son más seguras.

La única área en la que la utilización de una estufa interior nos puede ser útil seria en el caso de disponer de una zona con un cerramiento en el exterior. Esta zona, aunque también suele ser fría, tiene un mayor aislamiento del exterior y, por tanto, una o dos estufas de aceite nos pueden ayudar a calentar el espacio.

¿Cuáles son los tipos de estufa para exterior existentes en el mercado?

A nivel general, podemos diferenciar las distintas posibilidades que existen en el mercado en dos grandes grupos, las alternativas en las que podemos regular el grado de calor que proveen, y las que no.

Las opciones principales que permiten una regulación del calor son:

Estufas de gas

Este tipo de estufa necesita una bombona de gas butano o propano como fuente de energía. Una de las ventajas es que, una vez encendida, el calor se percibe al instante.

La mayoría incorporan un cobertor superior, normalmente metálico, que ayuda a repartir el calor hacía todo el alrededor.

Hubo una época en la que se habló de declarar ilegales este tipo de estufas por la contaminación que desprenden. Y lo cierto es que la ley es un tanto ambigua en este aspecto. El apartado IT.1.2.4.6.4 Climatización de espacios abiertos, en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en edificios (RITE) especifica que “No podrá utilizarse energía convencional para la generación de calor y frío destinado a la climatización de estos espacios.”

Sin embargo, posteriormente en el ámbito de aplicación de esta ley se especifica “A efectos de la aplicación del RITE se considerarán como instalaciones térmicas las instalaciones fijas de climatización (calefacción, refrigeración y ventilación)”. Por lo que a priori deja la puerta abierta para las estufas móviles.

De todas formas, en el momento de la compra de este tipo de estufas, recomendamos buscar información acerca de este tema y comprobar si han surgido novedades al respecto. Así mismo, también recomendamos optar por una opción diferente a la del gas, únicamente por el hecho de ser una alternativa altamente contaminante.

Estufas de infrarrojos

Este tipo de estufas calienta mediante la emisión de rayos infrarrojos. Existen cada vez más variedad de modelos, desde estufas con estructura de pie, hasta algunas que puedes anclar a la propia cubierta y quedan incorporadas a la propia estructura. En la actualidad son las que más se suelen instalar. Se trata de una alternativa que no genera emisiones de CO2.

También debemos fijarnos en que sean aptas para exterior y tenga un IP alto. Como ya se ha comentado anteriormente, el IP es un dato que cada fabricante debe informar y que mide el grado de resistencia a lluvia que tienen los elementos de exterior.

“Hogueras” artificiales – braseros

Esta alternativa tiene una función principalmente decorativa, más que estrictamente la de dar calefacción al espacio en el que estamos.

Existen diferentes modelos y potencias, pero lo llamativo de este tipo de producto es su apariencia y el cariz agradable que le da al espacio en el que está colocado. Es por ello que normalmente se suele colocar encima de la mesa de centro de la zona de sofás del exterior, para darle un toque de chill-out y tranquilidad a ese espacio.

La mayoría de modelos incorporan un cristal de protección por su fácil acceso a la llama.

Por otro lado, las opciones que también son útiles para calentar el espacio pero que no permiten una regulación del calor son principalmente alternativas que usan como fuente de energía un elemento natural. Son las menos frecuentes.

Chimeneas de leña

La chimenea de leña es quizás la opción más idónea dentro de las alternativas naturales. Están construidas con un tiro en la parte superior que tiene como función evacuar el humo hacia arriba y esto permite que el humo no se esparza en el área.

Hoguera natural

Aunque cada vez es menos común, siempre podemos optar por hacer una hoguera de forma natural. Además de los restos que deja la hoguera y posterior dificultad a la hora de limpiar el espacio, el principal hándicap de esta alternativa es que no puedes regular la temperatura a tu gusto de una forma directa.

El invierno es siempre un buen momento para pensar en la utilidad que le estamos dando a nuestra terraza o jardín y plantearnos si de verdad le estamos sacando el máximo partido. Si estás pensando en darle una vuelta al exterior de tu vivienda pero no sabes por donde empezar, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos:

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